ausente.

ay Señor ni una lágrima.

y ni un golpe que duela a lágrimas. ni un recuerdo. ni un poema. ni los muertos. ni el hastío o toda la desesperación. ni la excusa del dolor ajeno. ni el abuso. ni la rabia. ni el muchachito que pide un peso en el semáforo. ni mucho menos una alegría. esto es, señores y señoras, atravesar un desierto descalza.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.